Mensaje de Bienvenida

“… Si bien hay otros congresos de calidad en Educación en Iberoamérica, los mismos, muchas veces quedan fuera del alcance de los docentes latinoamericanos, a cuyas instituciones les resulta imposible costear alojamientos y pasajes aéreos hasta las universidades en las que se realizan. Es necesario buscar la equidad e incorporar a la comunidad de educadores… al debate sobre la calidad educativa, abriendo canales de participación para la comunicación de las numerosísimas experiencias realizadas en las distintas instituciones educativas, y el debate sobre las investigaciones que los maestrandos* y doctorandos de nuestras instituciones han realizado…”

José Luis Córica**

Estimados colegas:

Nos complace darles la bienvenida al Primer Congreso Iberoamericano de Investigación Educativa en Línea 2019, hasta donde tenemos información se trata del primer encuentro académico con estas características en nuestra región; de tal manera que hacemos votos para que este acontecimiento sea realmente memorable -pero sobretodo- útil para mejorar la práctica docente de los participantes.

La Investigación Educativa (IE) tiene aproximadamente un siglo de historia, su origen se sitúa a fines del siglo XIX, cuando la Pedagogía, a semejanza de la Sociología y Psicología adoptaron la metodología científica como instrumento fundamental para constituirse en una ciencia. La expresión “Investigación Educativa” es relativamente reciente, se le denominaba “Pedagogía Experimental”. Este cambio terminológico y conceptual se debe a razones de tipo sociocultural y a la preexistencia de las aportaciones del mundo anglosajón en el ámbito educativo. (Puebla-Espinosa, 2014)

En el campo de la educación, el desarrollo de la IE se traduce, en la mejora de las prácticas educativas, del aprendizaje, de la enseñanza, en las dinámicas de interacción con la familia, en las aulas, en el rendimiento académico del alumnado y en la calidad educativa que se llega a conseguir en determinada institución educativa, o en proyectos educativos concretos del ámbito local, regional, nacional o incluso internacional. (Puebla-Espinosa, 2014)

Consideramos a la IE como una herramienta eficaz para el mejor desarrollo del proceso enseñanza- aprendizaje. Para alcanzar este propósito coincidimos con -María Tomé Fernández- en que el docente se convierta en un ser reflexivo y crítico capaz de detectar sus propios problemas educativos y que los solucione utilizando a la investigación como una preciada alternativa. (Tomé M,2015)

La IE –entendida como producción de conocimiento– debe ser un ejercicio reflexivo, sistemático, crítico, riguroso e innovador que contribuya a cualificar el oficio de enseñar. (Calvo, G., Camargo-Abello, M., Pineda-Báez,C.2008)

A través de la IE el docente adquiere una deseable actitud de autocrítica y evaluación profesional. Permite  al maestro adquirir la capacidad de adaptación a los cambios frente a lo desconocido;  el maestro en su faceta investigadora deberá ser capaz de superar el miedo al cambio y apostar por la tolerancia y nuevas formas de enseñanza-aprendizaje.  La IE permite desarrollar cierta capacidad de iniciativa y toma de decisiones. Favorece la presencia de líderes de proyectos de investigación que sean capaces de tomar la iniciativa de su propio trabajo  e influir positivamente en el trabajo de los demás.  Posibilita adquirir la voluntad del “autoperfeccionamiento; convirtiéndose esta actitud en un motor del propio proceso investigador. Gracias a la IE el docente intentará buscar nuevas formas para superar los proyectos realizados. Finalmente, incorporar el denominado compromiso ético profesional.  De esta manera el docente debería ser capaz de comprometerse con una investigación moralmente realizable. (Rael, 2009)(Tomé Fernández,2015)

Deseamos que para los maestrandos, doctorandos, licenciados de las diversas ciencias vinculadas a la educación así como a los profesionales dedicados a las tareas del proceso enseñanza-aprendizaje; las dos semanas que tendrá como duración este Congreso se traduzca en una eficiente inversión de tiempo para que -al final de este trayecto- sean mejores profesores.

Durante la planeación del presente congreso existieron numerosas deliberaciones sobre la conveniencia de llamarle: Virtual, A Distancia y en Línea. Las conclusiones al respecto se presentan en la tabla anexa a este Mensaje de Bienvenida.

Esperamos que –el libro de memorias con ISBN, las conferencias magistrales, las ponencias, los carteles y los dos foros de discusión- que versarán sobre narrativas de autoformación y “el legado educativo” de los profesores que en etapa de jubilación  –hubieran deseado heredar sus experiencias a las futuras generaciones de académicos-. Se constituyan en un estimable material de reflexión y un eficaz estímulo para una certera reafirmación de la propia vocación docente.

Comisión Organizadora del Congreso

* . La voz correcta para hacer referencia a un estudiante que cursa la maestría es maestrando. Se trata de un neologismo que aún no se ha incorporado a los diccionarios. La terminación –ndo / -nda se emplea para formar sustantivos asociados con bases verbales que tienen el sentido de ‘obligación’ ( examinando significa ‘que se va a examinar’) o de estar en un proceso. Así, maestrando, y su variante femenina maestranda , designa a la persona que está en proceso de ser maestro (de obtener tal título). La forma maestrante es incorrecta ya que ésta se refiere a ‘cada uno de los caballeros de que se compone la maestranza’ (que es una sociedad de caballeros cuyo objeto es ejercitarse en la equitación, y que en su origen fue escuela del manejo de las armas a caballo). http://www.academia.org.mx/espin/respuestas/item/maestrando-maestrante

**. Octavo Congreso Virtual de Calidad en Educación Virtual y a Distancia. Disponible en: www.eduqa.net/eduqa2019/

1. Puebla-Espinosa, A., (2014) Importancia de la investigación educativa. Ponencia presentada en el Primer Congreso Internacional de Transformación Educativa. Disponible en: https://www.transformacion-educativa.com/index.php/articulos-sobre-educacion/54-importancia-de-la-investigacion-educativa

2. Tomé, M., El docente como investigador. Investigación en la Práctica Docente. Coordinadoras Dra. María Tomé Fernández Dra. Beatriz Manzano García. Disponible en: https://fantoniogargallo.unizar.es/sites/fantoniogargallo.unizar.es/files/users/jlatorre/la_investigacion_en_la_practica_docente.pdf

3. Calvo, G., Camargo Abello, M., Pineda Báez, C. (2008). ¿Investigación educativa o investigación pedagógica? El caso de la investigación en el Distrito Capital. Magis. Revista Internacional de Investigación en Educación, 1 (1), 163-173.